Día de risas con Balazs. Su locura me parece graciosísima. Hoy, tras llegar media hora tarde al trabajo, él se quejó que alguien le había cambiado el candado de su taquilla. Consiguió una cizalla, reventó el candado y casi la taquilla entera, y al abrirla exclamó: “Fuck, this is not my locker”
Interesante visita al garitazo Aqua en Regents Street para entrevistar al cocinero del restaurante español. Se me han quedado preguntas sin hacer.
Vuelvo a escuchar historias de relaciones, y me viene a la mente una frase: a la compra, no se va con hambre.
viernes 6 de noviembre de 2009
martes 3 de noviembre de 2009
J. Rayner; Heston; citas
Recibo un corrreo de Jay Rayner, en él me cuenta:
“..My job is to write, not to know stuff about food (though, being a greedy man, I do know a lot). Or to put it another way, nobody reads my journalism because of what I know about food. They read me because of how I write.”
“…My column is about 20% of my income. The rest comes from general feature writing/ books/ TV etc. And it has taken me 20 years to get here. There are no easy solutions.”
“…Long before I was a restaurant critic, I was a general journalist. I wrote about everything from murder and terrorism, through politics, social affairs and the latest film and books. I started in student journalism and then worked my way up, by offering ideas to newspapers.”
Veo un programa de Heston Blumenthal en el que, para crear la cena perfecta de navidad, viaja hasta el medio oriente en busca de oro, incienso y mirra. Habla de colores, aromas, texturas, crear el entorno. Llega a construir unos platos de cuero.
Me dan un consejo: ofrecer fechas concretas para realizar los encuentros, no dejarlo abierto a cuando ellos puedan, La gente, aquí, va resolviendo lo inmediato. Si ofrezco mi entera disponibilidad a cuando ellos puedan, los asuntos pasan a quedar siempre pendientes.
Un recuerdo, y un tributo, para Jhony por todo lo que nos enseñó, incluso, de nosotros mismos.
“..My job is to write, not to know stuff about food (though, being a greedy man, I do know a lot). Or to put it another way, nobody reads my journalism because of what I know about food. They read me because of how I write.”
“…My column is about 20% of my income. The rest comes from general feature writing/ books/ TV etc. And it has taken me 20 years to get here. There are no easy solutions.”
“…Long before I was a restaurant critic, I was a general journalist. I wrote about everything from murder and terrorism, through politics, social affairs and the latest film and books. I started in student journalism and then worked my way up, by offering ideas to newspapers.”
Veo un programa de Heston Blumenthal en el que, para crear la cena perfecta de navidad, viaja hasta el medio oriente en busca de oro, incienso y mirra. Habla de colores, aromas, texturas, crear el entorno. Llega a construir unos platos de cuero.
Me dan un consejo: ofrecer fechas concretas para realizar los encuentros, no dejarlo abierto a cuando ellos puedan, La gente, aquí, va resolviendo lo inmediato. Si ofrezco mi entera disponibilidad a cuando ellos puedan, los asuntos pasan a quedar siempre pendientes.
Un recuerdo, y un tributo, para Jhony por todo lo que nos enseñó, incluso, de nosotros mismos.
jueves 29 de octubre de 2009
Conflictos; Aires; Santamaria
Al final y como era de esperar, tuve movida con Victor. No espero ningún cambio en su postura y seguirá siendo un sinvergüenza, por lo menos en su trabajo, pero yo me reclamaba ante mí alzar la voz y plantarle cara.
Un poquito de salsa en el trabajo, aunque reconozco que no me gustan los conflictos y no suelo situarme bien ante ellos.
Pero para salsa, la de aire de manzana (versión Adriá) para la lubina macerada en aceite de tomillo que he preparado para el Thirsty-Thursday. Me lo paso bien. Para la mayoría, ni lo ha apreciado, es normal, les interesan otras cosas, pero otros, una minoría muy agradecida, les era algo completamente novedoso y sorprendente. Como lo fue para mí hace siete años.
Considero que hago bien en seguir mi instinto, en ponerle las ganas para mi disfrute, pese a que el entorno ni acompañe, ni lo aprecie. Buen lugar para trabajo de campo, como dice mi Swami.
Leo del blog de Santamaría:
…”Hoy, más que a Francia, muchos miran hacia Gran Bretaña o, más exactamente, a Londres y su área metropolitana, espejo cosmopolita de un mundo globalizado, donde el paladar puede ir saltando de la cocina japonesa a la mexicana, pasando por la china, la india, la libanesa, la turca, la griega, la española e incluso la francesa, sin olvidar las innovaciones a las que pueden prestarse las salchichas, el roast beef y el fish and chips”…
Paseo por el barrio de South Kensington camino del trabajo que me evoca sensaciones a pueblo; calles estrechas, tranquilas y arboladas, de casa bajas.
Un poquito de salsa en el trabajo, aunque reconozco que no me gustan los conflictos y no suelo situarme bien ante ellos.
Pero para salsa, la de aire de manzana (versión Adriá) para la lubina macerada en aceite de tomillo que he preparado para el Thirsty-Thursday. Me lo paso bien. Para la mayoría, ni lo ha apreciado, es normal, les interesan otras cosas, pero otros, una minoría muy agradecida, les era algo completamente novedoso y sorprendente. Como lo fue para mí hace siete años.
Considero que hago bien en seguir mi instinto, en ponerle las ganas para mi disfrute, pese a que el entorno ni acompañe, ni lo aprecie. Buen lugar para trabajo de campo, como dice mi Swami.
Leo del blog de Santamaría:
…”Hoy, más que a Francia, muchos miran hacia Gran Bretaña o, más exactamente, a Londres y su área metropolitana, espejo cosmopolita de un mundo globalizado, donde el paladar puede ir saltando de la cocina japonesa a la mexicana, pasando por la china, la india, la libanesa, la turca, la griega, la española e incluso la francesa, sin olvidar las innovaciones a las que pueden prestarse las salchichas, el roast beef y el fish and chips”…
Paseo por el barrio de South Kensington camino del trabajo que me evoca sensaciones a pueblo; calles estrechas, tranquilas y arboladas, de casa bajas.
miércoles 28 de octubre de 2009
Frases
Leo frases:
-La lectura de filosofía requiere "disciplina, entrega y atención".
-Solo se tiene miedo a lo que no se conoce.
-The two essential elements for good food are "the giving of a little time and a little trouble".
-La lectura de filosofía requiere "disciplina, entrega y atención".
-Solo se tiene miedo a lo que no se conoce.
-The two essential elements for good food are "the giving of a little time and a little trouble".
lunes 26 de octubre de 2009
Zizi & James; Gagnaire
Hoy me han contado la historia de Zizi, a colación del episodio de ayer con su arrendador filipino que se ha saldado con la rotura del brazo a la mujer de Zizi y todas sus pertenecías, sino destrozadas, tiradas en la calle. Hasta que no encuentre casa, no volverá al trabajo. Corre el peligro de tener que dormir en la calle, de nuevo.
Me lo ha contado James, que mañana se examina del carnet de conducir tras cumplir los años de condena que le ocasionaron la pérdida del mismo. Una historia espeluznante.
En una ocasión, escuché que el que tiene problemas es que los provoca.
Pienso, en ocasiones, cuanto somos nosotros los peores enemigos de nosotros mismos.
Historias negras que habitan en una ciudad de realidades crueles.
Leo un artículo escrito por Pierre Gagnaire sobre River Café. Describe el ambiente como familiar, amigable, ordenado, bien presentado. Destaca los materiales, la luz natural. Todo esto le consigue dejar relajado. Habla de los platos como frescos, bien sazonados, ricos. De textura firme, de sabor. El punto de cocción. De cremosidades, de hojaldres crujientes.
Tengo pendiente de ver el documental “The end of the line” en el que vaticinan que los recursos marinos se agotan.
Me lo ha contado James, que mañana se examina del carnet de conducir tras cumplir los años de condena que le ocasionaron la pérdida del mismo. Una historia espeluznante.
En una ocasión, escuché que el que tiene problemas es que los provoca.
Pienso, en ocasiones, cuanto somos nosotros los peores enemigos de nosotros mismos.
Historias negras que habitan en una ciudad de realidades crueles.
Leo un artículo escrito por Pierre Gagnaire sobre River Café. Describe el ambiente como familiar, amigable, ordenado, bien presentado. Destaca los materiales, la luz natural. Todo esto le consigue dejar relajado. Habla de los platos como frescos, bien sazonados, ricos. De textura firme, de sabor. El punto de cocción. De cremosidades, de hojaldres crujientes.
Tengo pendiente de ver el documental “The end of the line” en el que vaticinan que los recursos marinos se agotan.
domingo 25 de octubre de 2009
Domingos; George; AA Gill
Domingo 25 de octubre de 2009
Hoy he trabajado, algo que no me acabo de acostumbrar, pese a los años que me ha tocado hacerlo. Si es cierto, que, de manera curiosa, encuentro más placentero el paseo hacia el trabajo los domingos y los días festivos. La ciudad vive otro ritmo. Y me influye. Los domingos, antes de entrar a trabajar, suelo comprarme el periódico y leerlo mientras tomo un café, los martes no. Quiero decir que no me gusta trabajar los domingos, pero me gusta la cadencia que genera.
Me ha llamado George, se marcha a Kerala, al sur de la India, una semana. Su madre se está muriendo. La conciencia le recrimina que no esté allí para ayudarla en estos momentos. Él es el hijo menor, y la tradición dicta que el último vástago de la familia será el encargado de cuidar de los padres. Para esa conciencia, no cuenta que esté trabajando 11 horas al día, muchos días sin comer, para sacar a sus dos hijos y a su mujer para delante, para darles una vida mejor. Una vida posible. Sus lágrimas me duelen.
Leo una entrevista a AA Gill, un crítico gastronómico inglés que escribe unas columnas bastantes sagaces. Saco estas frases:
-“… I find really difficult to use. I really am not ever going to write that something is succulent. Wafting aromas. Nestling. Drizzled, moist – I can’t write jus. That menu-language isn’t fit for serious or popular joined-up writing. So you have to find another way of talking about food. I thought about it before I ever wrote anything down, and I thought, well, the truth about food is that it’s the great metaphor for all of life. There’s nothing that hasn’t been used as a simile or a metaphor for this life – a chicken in every pot, the bread of life, the salt of the earth – everything about food pertains to something about life, so why can’t you do it the other way around? Why can’t all of life be used as an allusion for food?”
-“What I am is a restaurant critic. I write about being in restaurants. For most customers, the food is only part of the experience of being in a restaurant. It may be that Michelin judges and a few very anal, effete metropolitan gents will sit down and critique the food as they’re eating it, but most people don’t do that. Most people know if the food isn’t nice, and they know if the food is particularly good, but what they go out for is a whole mixture of stuff – hospitality, atmosphere, a feeling of largess and a sense of comfort, to be with friends, to have a mise-en-place that reflects on them in a way that makes them feel grander than they would necessarily be, or sexier, or more comfortable, or a juxtaposition to the way they live or work, or makes them feel that they’re in a chicer place than they’d normally be or where other chicer people might also be, therefore making them slightly more fashionable than they would normally imagine themselves. There are all sorts of reasons for people going to restaurants, and when they choose where to go, they make probably an unconsidered calculation of all of those things, of how much money they’re going to have to spend, of how hungry they are, who they want to impress, whether or not they want to be heard. Those are all things that count as much as the food. I don’t think anyone goes to restaurants because they’re hungry”
Continuo alucinado con los ZZ Top.
Hoy he trabajado, algo que no me acabo de acostumbrar, pese a los años que me ha tocado hacerlo. Si es cierto, que, de manera curiosa, encuentro más placentero el paseo hacia el trabajo los domingos y los días festivos. La ciudad vive otro ritmo. Y me influye. Los domingos, antes de entrar a trabajar, suelo comprarme el periódico y leerlo mientras tomo un café, los martes no. Quiero decir que no me gusta trabajar los domingos, pero me gusta la cadencia que genera.
Me ha llamado George, se marcha a Kerala, al sur de la India, una semana. Su madre se está muriendo. La conciencia le recrimina que no esté allí para ayudarla en estos momentos. Él es el hijo menor, y la tradición dicta que el último vástago de la familia será el encargado de cuidar de los padres. Para esa conciencia, no cuenta que esté trabajando 11 horas al día, muchos días sin comer, para sacar a sus dos hijos y a su mujer para delante, para darles una vida mejor. Una vida posible. Sus lágrimas me duelen.
Leo una entrevista a AA Gill, un crítico gastronómico inglés que escribe unas columnas bastantes sagaces. Saco estas frases:
-“… I find really difficult to use. I really am not ever going to write that something is succulent. Wafting aromas. Nestling. Drizzled, moist – I can’t write jus. That menu-language isn’t fit for serious or popular joined-up writing. So you have to find another way of talking about food. I thought about it before I ever wrote anything down, and I thought, well, the truth about food is that it’s the great metaphor for all of life. There’s nothing that hasn’t been used as a simile or a metaphor for this life – a chicken in every pot, the bread of life, the salt of the earth – everything about food pertains to something about life, so why can’t you do it the other way around? Why can’t all of life be used as an allusion for food?”
-“What I am is a restaurant critic. I write about being in restaurants. For most customers, the food is only part of the experience of being in a restaurant. It may be that Michelin judges and a few very anal, effete metropolitan gents will sit down and critique the food as they’re eating it, but most people don’t do that. Most people know if the food isn’t nice, and they know if the food is particularly good, but what they go out for is a whole mixture of stuff – hospitality, atmosphere, a feeling of largess and a sense of comfort, to be with friends, to have a mise-en-place that reflects on them in a way that makes them feel grander than they would necessarily be, or sexier, or more comfortable, or a juxtaposition to the way they live or work, or makes them feel that they’re in a chicer place than they’d normally be or where other chicer people might also be, therefore making them slightly more fashionable than they would normally imagine themselves. There are all sorts of reasons for people going to restaurants, and when they choose where to go, they make probably an unconsidered calculation of all of those things, of how much money they’re going to have to spend, of how hungry they are, who they want to impress, whether or not they want to be heard. Those are all things that count as much as the food. I don’t think anyone goes to restaurants because they’re hungry”
Continuo alucinado con los ZZ Top.
sábado 24 de octubre de 2009
Despachar; M. Bras; la razón
Sábado 24 de octubre
Una jornada muy ajetreada en el trabajo, como es habitual un día de sábado. Me siento a gusto despachando a los clientes. Casi siempre logro extraerles una sonrisa. Sin duda, viene de escuela. La de mi padre y mi abuelo. Ellos si que han sabido tratar al público, y vivir de ello toda su vida.
He coincidido en el descanso, mientras cenaba, con Anish. Otro gran tipo del sur de la India que me encuentro. Me ha explicado las diferentes maneras que tienen en su tierra de comer arroz. La conversación daba para mucho más, pero no hubo tiempo. Intentaré retomarla.
Leo una entrevista en un blog de Michel Bras, dice cosas que me han sonado bien:
-“He adquirido una capacidad para maravillarme en cada instante. Sonidos, colores, aromas, todo es Bello y Bueno”
-“La magia del Aubrac sólo se ofrece a la persona que se sabe entregar. Basta sólo con escuchar o respirar. La profundidad del silencio. La luz embriagadora. El viento entre los pastos”.
Reflexiono sobre cómo escribir. Lo importante no es dar la opinión. Lo importante es dar información, y que ella, a cada uno le cree una opinión, la suya.
Al hilo, hice un corta y pega de una frase del prólogo de Reyes Mate, La Herencia del olvido, ultimo Premio Nacional de Ensayo: “la razón no es neutra, ni impasible, ni atemporal. La razón, como esos rostros apergaminados de quienes han vivido mucho, está surcada por las arrugas y cicatrices que ha ido dejando la vida”.
Estoy en el Spotify con el recopilatorio de singles de Los Rolling “The London Years” (1989). Que diferentes maneras de vivir una ciudad. Que diferentes maneras de vivir.
Una jornada muy ajetreada en el trabajo, como es habitual un día de sábado. Me siento a gusto despachando a los clientes. Casi siempre logro extraerles una sonrisa. Sin duda, viene de escuela. La de mi padre y mi abuelo. Ellos si que han sabido tratar al público, y vivir de ello toda su vida.
He coincidido en el descanso, mientras cenaba, con Anish. Otro gran tipo del sur de la India que me encuentro. Me ha explicado las diferentes maneras que tienen en su tierra de comer arroz. La conversación daba para mucho más, pero no hubo tiempo. Intentaré retomarla.
Leo una entrevista en un blog de Michel Bras, dice cosas que me han sonado bien:
-“He adquirido una capacidad para maravillarme en cada instante. Sonidos, colores, aromas, todo es Bello y Bueno”
-“La magia del Aubrac sólo se ofrece a la persona que se sabe entregar. Basta sólo con escuchar o respirar. La profundidad del silencio. La luz embriagadora. El viento entre los pastos”.
Reflexiono sobre cómo escribir. Lo importante no es dar la opinión. Lo importante es dar información, y que ella, a cada uno le cree una opinión, la suya.
Al hilo, hice un corta y pega de una frase del prólogo de Reyes Mate, La Herencia del olvido, ultimo Premio Nacional de Ensayo: “la razón no es neutra, ni impasible, ni atemporal. La razón, como esos rostros apergaminados de quienes han vivido mucho, está surcada por las arrugas y cicatrices que ha ido dejando la vida”.
Estoy en el Spotify con el recopilatorio de singles de Los Rolling “The London Years” (1989). Que diferentes maneras de vivir una ciudad. Que diferentes maneras de vivir.
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